Doña Rosita lleva batón y es regordeta, tiene el pelo prolijamente blanco y es chiquitita, tiene incontables arrugas, casi tan incontables como sus años y habla fuerte, a los gritos . En realidad no se si se llama Rosa, el nombre se lo puse yo porque está de moda entre los ¿periodistas? ¿escritores? ¿bolaseros pagos? de Página/12. Las Doñas Rositas medio que molestan, y esta en particular, ya lo hacia en demasía.
Dígame Doña Rosita, no cree que está vieja para viajar en tren? Por qué no se toma un taxi que es mas cómodo para su edad? A mi no me venga que la jubilación no le alcanza porque le congelaron los precios.. ¿Qué mas quiere? ¿UNA RAMPA PARA SUBIR POR SUS PROPIOS MEDIOS? Deje de molestar Doña Rosita, que hay cosas mas importantes como el abrazo de Forster al ombú de la 9 de julio.
Se necesitaron de tres hombres y una mujer que la sostenía desde atrás para que Rosita subiese al Belgrano Norte, perteneciente a la empresa Ferrovias, concesión otorgada por el Estado Nacional al grupo Emepa cuyo dueño con el 91% de las acciones es el abuelito multimillonario: Banjamin Gabriel Romero. Todo un personaje el abuelito de Heidi. Porque resulta que Benja era un chatarrero roñoso, que supo ser fana fana de: los radicales, los peronistas de derecha, de izquierda y básicamente de todo lo que se moviera y le generara algunos milloncitos mas, asi fue como paso de un dos ambientes en el Bajo Flores a un piso entero en Avenida Alvear,en el que no le escatimó en lujo y gastó, casi casi, lo que Boudou en su despacho. Como todo rico fanático de los gobiernos de turno, Don Benjamin es ahora íntimo kirchnerista, algo así como un camporita pero sin tanto compromiso social, sino preguntenle a Doña Rosita. Y la verdad que con este gobierno, la esta pasando genial, porque no sólo es socio mayoritario de Emepa,en donde agrupó a: Ferrovias ( trenes) , Hidrovias(dragado y balizamiento de vías navegables), Ferromel y Herso ( construcción y mantenimiento de vías ferroviarias y equipamiento de trenes), y Ferrocentral (trenes de larga distancia)- ademas de algunas empresitas agropecuarias, con un par de hectáreas de campos, que no dudo en posicionar de manera tal que el Belgrano Cargas le sea de suma utilidad para trasladar la soja al puerto- sino que también es socio accionista de Ugofe, empresa que administra y controla el Ferrocarril San Martin. A la larga lista de pymes agreguemos que el Estado- a.k.a: Jaime sigue atrás de los negocios del transporte público- le otorgó la concesión de los ferrocarriles que después del pequeño desliz de 51 muertes no le quedo mas remedio que sacarselos a otro amigo: Cirigliano, y darle a Romero un porcentaje generoso en las acciones de TBA. Para resumir, en cualquier estación de Ferrovias no te cargan la SUBE, porque es mucho quilombo y ni se molestan en atraer pasajeros porque tienen el monopolio del transporte ferroviario de Argentina. Si, monopolio, como Clarín.
Pero volvamos a Doña Rosita, en 2007 (DOS MIL SIETE) el senado aprobó un fallo en el que se le otorgaba a Ferrovias un plazo de 90 (NOVENTA) días para adecuar sus andenes con rampas fijas para personas con capacidad reducida, ademas de, por lo menos, una rampa móvil por formación.
Vos viste la rampa? Porque ni Doña Rosita ni yo, tuvimos esa suerte.
-Disculpame, no hay una rampa para que pueda subir la señora? - me salió medio patotero y el empleado se me quedó mirando
- Rampa? che Juan, hay rampas en el tren?
- Mirá si va a ver rampas, vo´
Era la respuesta que necesitaba.
Ya había escrito en alguna ocasión sobre esto, sobre los derechos de las personas a transitar libremente, a disponer de su cuerpo, y a vivir dignamente, y sobre como no se cumplían, sobre como quienes no gozaban de plena salud física debían, a fuerza de voluntad, rebuscarselas para subir el cordón de una vereda, que ademas se encontraba en mal estado. En ese entonces me ayudó la gente de Acceso Ya, una organización sin fines de lucro y con alcance tan sólo en la Ciudad de Buenos Aires, que se encarga de recibir denuncias, y hacer relevos, ayudados por ciudadanos, de la cantidad de rampas en mal estado o inexistentes tanto en calles, como en escuelas e instituciones públicas. Así fue como me lleve la sorpresa que cerca de 200 escuelas primarias no contaban con rampas de acceso para alumnos discapacitados y la alegría de, más tarde, enterarme que, gracias a la acción de la organización, 176 escuelas ya estaban en proceso de adecuación de las nuevas rampas.
El tema es que los relevos y las denuncias deben hacerse a un servicio público y ahí, la burocracia mata, da dolor de espalda, de cabeza y empeora cuando el ciudadano no sabe a quien putear primero y no hay organizaciones que se encarguen de ello.
Probablemente Doña Rosita nunca sabrá que Ley Nacional N° 24.314 la ampara como tampoco nunca sabrá que debía presentar una denuncia ante Ferrovias, o capaz que si , pero a Doña Rosita no le quedan muchos años y no tiene ganas de ir de paseo a un holding económico, esta harta de que la paseen.
El problema es cuando atrás de Doña Rosita intenta subir una madre con sus bebé en cochecito y tampoco puede.